COACH · Terapeuta de Barras de Access
Lisseth Contreras
Venezuela · Asturias, España
Este camino lo descubrí descubriéndome a mí misma. No hay otra forma de decirlo.
Gracias por estar aquí
Estudié arquitectura. Migré varias veces…
Empecé de cero más veces de las que puedo contar. Y en cada inicio, dos cosas nunca me fallaron: la gratitud y la fe.
Somos capaces de mucho. Solo que a veces no nos lo creemos.
Eso es lo que acompaño. Eso es este espacio.
Acompañarte es lo que más me importa.
Creo en algo muy simple: nadie necesita que le digan quién ser. Necesita el espacio para descubrirlo.
Por eso no trabajo con métodos de talla única ni con fórmulas que prometen resultados rápidos. Trabajo contigo — con tu historia, tu ritmo y lo que traes ese día. Cada proceso es diferente porque cada persona lo es.
Mi forma de acompañar integra el coaching de vida, las Barras de Access y años de práctica personal con la gratitud y la fe como herramientas reales no como conceptos bonitos. Todo lo que ofrezco lo he vivido primero.
El objetivo no es que me necesites. Es que al terminar el proceso te tengas a ti con más claridad, más confianza y una voz interior que por fin habla a tu favor.
Lo que me guía
Autenticidad
Solo enseño lo que he vivido primero. No tengo un método perfecto tengo un proceso honesto.
Presencia
Lo que no aplico en mi vida, no lo enseño. La presencia no es una técnica que aprendo en un máster. Es la forma en que elijo existir cada día.
Fe y gratitud
No como herramienta de productividad. Como la base desde la que vivo, decido y acompaño.
Escucha activa
Antes de hablar, escucho lo que no se dice. Porque lo más importante de una sesión a veces no se nombra en los primeros minutos.
Libertad
Que no me necesites para sostenerte sola. Ese es el objetivo de cualquier proceso conmigo que al final, te tengas a ti.
Amor
Todo nace del amor. Todo vuelve al amor. Cuando alguien se elige a sí misma realmente se elige algo en su vida cambia sin que tenga que forzar nada.
¿POR QUÉ TRABAJAR CONMIGO?
No vine a decirte lo que tienes que hacer.
Vine a crear el espacio para que puedas escucharte.
Lo que me diferencia no es un método ni una certificación es que acompaño desde lo que he vivido. Yo también tuve que elegirme cuando no sabía si podía. También tuve que aprender a confiar en mi proceso cuando no veía la dirección. También lloro y sigo eligiendo estar presente.
Trabajo con mujeres que saben que tienen más de lo que muestran. Que se sobre-exigen, que dudan de su propio potencial, que están construyendo algo propio y necesitan un espacio donde procesar todo eso sin juicio.
En ese espacio no hay respuestas correctas. Hay preguntas que abren. Hay silencio que acompaña. Y hay, al final, una claridad que ya existía en ti solo necesitabas el espacio para escucharla.